La negativa de varios países
europeos a autorizar el sobrevuelo o aterrizaje del avión del mandatario
boliviano Evo Morales, ha llevado a las autoridades de los Estados
latinoamericanos a reaccionar al respecto.
El Gobierno de La Habana (Cuba) fue uno de los primeros en condenar el hecho afirmando que lo que ha sucedido con el presidente Morales “ofende a toda América Latina”.
“Varios gobiernos europeos han denegado o retirado, con pretextos técnicos, permisos de sobrevuelo o aterrizaje al avión del presidente (...) Evo Morales Ayma, lo que constituye un acto inadmisible, infundado y arbitrario que ofende a toda la América Latina y el Caribe”, declaró el martes la cancillería cubana en un comunicado.
No se trata del único comunicado que se ha emitido con el mismo concepto, pues el presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha rechazado por su parte este acto ofensivo calificándolo de un “abuso” y “tremenda ofensa” al presidente de Bolivia.
“Nuestra solidaridad con Evo y el bravo pueblo boliviano. Nuestra América no puede tolerar tanto abuso. Lo que es con Bolivia es con todos”, escribió el presidente Rafael Correa en su cuenta de Twitter.
“¿Y después nos hablan de cumbres” Unión Europea-América Latina? “¡A reaccionar patria grande!”, exhortó Correa.
Tanto es así que el ministro ecuatoriano de Asuntos Exteriores, Ricardo Patiño, ha adelantado la convocatoria de una reunión extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), con el objetivo de analizar el hecho.
El avión que transportaba a Evo Morales fue desviado a Austria, después de que Francia y Portugal se negaran a dejar que el aparato cruzara su espacio aéreo debido a las sospechas de que tenía al fugitivo estadounidense Edward Snowden, a bordo.
Bolivia es uno de los Estados latinoamericano que ha mostrado su disposición para conceder asilo político al exagente de inteligencia de EE.UU., Edward Snowden.
Snowden filtró el 6 de junio una serie de documentos que sacaron a la luz un programa electrónico de vigilancia de la Casa Blanca, conocido como PRISM, que permite a la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA, por sus siglas en inglés) acceder a conversaciones privadas mantenidas en Facebook, Google, Skype y otros servicios online.
Msh/rh/ab/